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Parece un cuadro, pero son las nubes sobre el planeta Júpiter.
En esta espectacular imagen captada por la nave espacial Juno de la NASA se pueden apreciar las nubes jovianas en llamativos tonos azules. La nave espacial Juno captó esta imagen cuando la nave espacial estaba a solo 18.906 kilómetros de las nubes de Júpiter, aproximadamente la distancia entre Nueva York y Perth, Australia. La imagen a color mejorado, que captura un sistema de nubes en el hemisferio norte de Júpiter, fue tomada el pasado 24 de octubre de 2017, cuando Juno estaba en una latitud de 57.57 grados (casi tres quintos del camino desde el ecuador de Júpiter hasta su polo norte) y realizando su noveno sobrevuelo cercano al planeta gigante gaseoso, informa la NASA. La escala espacial en esta imagen es de 12.5 kilómetros por píxel. Debido al ángulo de Juno-Júpiter-Sol cuando la nave espacial capturó esta imagen, las nubes de mayor altitud se pueden ver proyectando sombras en su entorno. El comportamiento es más fácilmente observable en las regiones más blancas de la imagen, pero también en algunos puntos aislados en las áreas inferior y derecha de la imagen. Los científicos ciudadanos Gerald Eichstädt y Seán Doran procesaron esta imagen usando datos de la cámara JunoCam.
Tomado de: http://www.20minutos.es
Observaciones muestran que el primer asteroide interestelar no se parece a nada visto antes.

Concepción artística del asteroide ‘Oumuamua. Crédito: ESO/M. Kornmesser
Por primera vez los astrónomos han estudiado un asteroide que ha entrado en el Sistema Solar desde el espacio interestelar. Observaciones llevadas a cabo con el VLT (Very Large Telescope) de ESO, en Chile, y con otros observatorios del mundo, muestran que este objeto único ha viajado por el espacio durante millones de años antes de su encuentro casual con nuestro sistema estelar. A diferencia de los objetos que suelen encontrarse en el Sistema Solar, este parece ser metálico o rocoso, muy alargado y de un color rojo oscuro. Los resultados aparecen en la revista Nature del 20 de noviembre de 2017.
El 19 de octubre de 2017, el telescopio Pan-STARRS 1, en Hawái, captó un débil punto de luz moviéndose a través del cielo. Al principio parecía un pequeño asteroide típico de rápido movimiento, pero observaciones llevadas a cabo durante los dos días posteriores, permitieron calcular su órbita con bastante precisión, lo que reveló, sin ninguna duda, que este cuerpo no se originó dentro del Sistema Solar, como todos los demás asteroides o cometas observados hasta ahora, sino que venía del espacio interestelar. Aunque originalmente fue clasificado como cometa, observaciones de ESO y de otras instalaciones no revelaron signos de actividad cometaria tras su paso más cercano al Sol, en septiembre de 2017. El objeto ha sido reclasificado como un asteroide interestelar y nombrado 1I/2017 U1 (‘Oumuamua).
“Tuvimos que actuar con rapidez”, explica Olivier Hainaut, miembro del equipo de ESO, en Garching (Alemania). “’Oumuamua había pasado ya su punto más cercano al Sol y se dirigía hacia el espacio interestelar”.
Dado que puede hacerlo con mucha más precisión que telescopios más pequeños, el telescopio VLT (Very Large Telescope) de ESO entró inmediatamente en acción para medir la órbita, el brillo y el color del objeto. La rapidez era vital, ya que ‘Oumuamua está desapareciendo rápidamente, pues se aleja del Sol y ha pasado la órbita de la Tierra, en su camino fuera del Sistema Solar. Pero había más sorpresas por venir.
Combinando las imágenes del instrumento FORS del VLT (con cuatro filtros diferentes) con las de otros grandes telescopios, el equipo de astrónomos dirigido por Karen Meech (Instituto de Astronomía, Hawái, EE.UU.) descubrió que ‘Oumuamua varía muchísimo su brillo, en un factor de diez, a medida que gira sobre su eje cada 7,3 horas.
Karen Meech lo explica: “Esta gran variación en brillo, poco común, significa que el objeto es muy alargado: su longitud es unas diez veces mayor que su anchura, con una forma compleja y enrevesada. También descubrimos que tiene un color rojo oscuro, similar a los objetos del Sistema Solar exterior, y confirmamos que es totalmente inerte, sin el menor atisbo de polvo alrededor de él”.
Estas propiedades sugieren que ‘Oumuamua es denso, posiblemente rocosos o con gran contenido metálico, sin cantidades significativas de hielo ni agua, y que su superficie ahora es oscura y está enrojecida debido a los efectos de la irradiación de rayos cósmicos durante millones de años. Se estima que mide al menos 400 metros de largo.
Cálculos orbitales preliminares sugieren que el objeto viene aproximadamente de la dirección en la que se encuentra la brillante estrella Vega, en la constelación septentrional de Lyra. Sin embargo, incluso viajando a la vertiginosa velocidad de 95000 kilómetros/hora, le llevó tanto tiempo a este objeto interestelar hacer el viaje a nuestro Sistema Solar que Vega no estaba cerca de esa posición cuando el asteroide estaba allí, hace unos 300 000 años. Es probable que ‘Oumuamua haya estado vagando a través de la Vía Láctea, independiente a cualquier sistema estelar, durante cientos de millones de años antes de su casual encuentro con el Sistema Solar.
Los astrónomos estiman que, una vez al año, un asteroide interestelar similar a ‘Oumuamua pasa por el interior del Sistema Solar, pero son débiles y difíciles de detectar, por lo que no se han visto hasta ahora. Gracias a los nuevos telescopios de rastreo como Pan-STARRS, que son lo suficientemente potentes, ahora tenemos la oportunidad de descubrirlos.
“Seguimos observando este objeto único”, concluye Olivier Hainaut, “y esperamos precisar con más exactitud de dónde proviene y cuál será su próximo destino en su viaje por la galaxia. Y ahora que hemos encontrado la primera roca interestelar, ¡nos estamos preparando para las próximas!”.
Fuente: http://www.eso.org/public/
La lluvia de meteoros de las Leónidas alcanzará su máxima actividad la noche del 17-18 de noviembre.
La lluvia de meteoros de las Leónidas está asociada con el Cometa Tempel-Tuttle. El radiante se ubica en la constelación de Leo, cerca de la estrella Regulus. Este año, el máximo ocurrirá entre la noche del viernes 17 y la madrugada del sábado, 18 de noviembre. Usualmente se producen hasta 15 meteoros por hora durante el máximo en lugares con poca contaminación lumínica, con condiciones favorables de observación este año debido a la ausencia de la Luna la mayor parte de la noche. El mejor momento para observar a las Leónidas será a partir de la media noche, durante la madrugada del sábado, 18 de noviembre. La lluvia será visible desde cualquier país.
Las Leónidas también son conocidas por producir bólidos, los cuales producen explosiones y rastros de luz más persistentes que un meteoro normal. Esto se debe a que los bólidos son provocados por partículas más grandes de lo común. Los bólidos pueden alcanzar magnitudes superiores a -3,0. Otra de las peculiaridades de los meteoros de las Leónidas es su velocidad, alcanzando hasta 71 km por segundo, Están entre los meteoros más rápidos que hay.
Cada 33 años, aproximadamente, se pueden producir tormentas de Leónidas que pueden alcanzar desde cientos hasta miles de meteoros por hora durante el máximo, dependiendo de la ubicación del observador. Se le considera tormenta cuando supera los mil meteoros por hora. Observadores en 1966 experimentaron una tormenta espectacular de Leónidas, se pudieron ver miles de meteoros por minuto impactando la atmósfera terrestre, durante un periodo de 15 minutos. La última tormenta de Leónidas ocurrió en el 2002.
El campo de escombros que interactúan con nuestra atmósfera para crear a las Leónidas, se originan del Cometa 55P/Tempel-Tuttle, al cual le toma 33 años en completar una órbita alrededor del Sol.
Tomado de www.eluniversohoy.net.
Una noticia buena, !!BUENA!!
Recibimos vía INAOE, FedEx, Ivette Ravelo, AeroMéxico, P2.
El lente objetivo de tres pulgadas para el telescopio meridiano, recién terminado gracias a la colaboración de los especialistas en óptica del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y el Electrónica de México.
En breve comenzaremos con los trabajos para la puesta en funcionamiento esa sala, donde realizaremos mediciones de la posición de los astros tal y como se hacia en el momento que se fundó el observatorio.
De nuestros colaboradores.
Recibimos dos nuevos lentes oculares que mejoran las capacidades de nuestro telescopio principal.
El grupo de astronomía del instituto pedagógico puso en nuestras manos un ejemplar del libro Un cubano en el espacio donde Arnaldo Tamayo Méndes, el único cosmonauta de Cuba, describe sus experiencias en el vuelo espacial conjunto Cuba-URSS en 1980.
Descubren una luna orbitando al tercer planeta enano más grande del Sistema Solar
Los astrónomos sospecharon de la existencia de una luna orbitando a 2007 OR10, después de analizar imágenes tomadas por el Telescopio Espacial Kepler, donde se descubrió que este planeta enano tenía un periodo de rotación muy lento (de 45 horas), cuando la mayoría de los objetos del Cinturón de Kuiper tienen periodos de rotación que no superan las 24 horas. Debido a esto, los astrónomos examinaron imágenes archivadas del Telescopio Espacial Hubble, en las cuales se descubrió la luna.
También se pudo calcular el diámetro de esta luna, utilizando observaciones en infrarrojo lejano del Observatorio Espacial Herschel, con las que se midió la radiación térmica tanto del planeta enano 2007 OR10 como de su luna. El planeta tiene un diámetro de alrededor de 1.530 kilómetros, mientras que la luna tiene un diámetro de entre 240 y 400 kilómetros.
2007 OR10, al igual que Plutón, tiene una órbita excéntrica, pero está tres veces más alejado del Sol que Plutón. Ambos forman parte de un exclusivo grupo de planetas enanos conformado por nueve miembros. De todos ellos, solamente Plutón y Eris son más grandes que 2007 OR10.
Fuente: https://www.nasa.gov/feature/goddard/
Texto traducido y editado por el Staff de El Universo Hoy
Crédito: NASA, ESA, C. Kiss (Konkoly Observatory), and J. Stansberry (STScI)
Júpiter es también el planeta más antiguo del Sistema Solar
Un equipo internacional de científicos ha determinado que Júpiter es el planeta más antiguo del Sistema Solar, al observar isótopos de tungsteno y molibdeno en meteoritos de hierro .
El equipo, compuesto por científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore y del Instituto de Planetología de la Universidad de Münster (Alemania), descubrieron que los meteoritos están formados por dos depósitos nebulares, genéticamente diferentes, que coexistieron pero permanecieron separados entre 1 y 4 millones de años después de que se formó el Sistema Solar.
Júpiter es el planeta más masivo del Sistema Solar y su presencia tuvo un efecto inmenso en la dinámica del disco de acreción solar. Conocer la edad de Júpiter es una pieza clave para entender cómo evolucionó el Sistema Solar. Aunque muchos modelos han determinado que Júpiter se formó relativamente temprano, hasta ahora, su formación no había sido fechada.
Al analizar los isótopos de meteoritos, los científicos determinaron que el núcleo sólido de Júpiter se formó alrededor de 1 millón de años después del inicio del Sistema Solar. A través de su rápida formación, Júpiter actuó como una barrera que detuvo la transferencia de material a lo largo del disco, potencialmente explicando por qué nuestro Sistema Solar carece de planetas rocosos gigantes.
Fuente: https://www.llnl.gov/
Ni tan cerca ni tan peligroso pero real.
El asteroide 2014 JO25 se acerca a la Tierra.

Para el próximo 19 de Abril la distancia mínima entre nuestro planeta y la roca de unos 650 m de diámetro será de 1,8 millones de kilómetros, aproximadamente 4.6 veces la distancia de la Tierra a la Luna.
Desde su descubrimiento en 2014, la comunidad científica ha realizado el seguimiento del asteriode y han declarado que no representa ningún riesgo de colisión para nuestro planeta.
Probablemente pueda ser visto con telescopios pequeños en la noche del 19.
Eclipses de Sol, de Luna y algo más.
La ocurrencia de eclipses es frecuente, la explicación básica es conocida pero ¿cuántos eclipses usted ha visto detalladamente asesorado por especialistas y desde un observatorio astronómico?
Le invitamos a nuestra próxima actividad el Viernes 10 de febrero a las 7:30 pm en el Observatorio de la Universidad de la Habana (PROA-UH).
Nuestro proyecto sigue recibiendo de colaboradores y amigos donaciones que nos ayudan a mejorar y avanzar en la porfía de convertir el Observatorio de la Universidad de la Habana en un espacio para la divulgación científica principalmente de la Astronomía.
Hemos recibido dos nuevas contribuciones:
El libro Al acecho de las estrellas, de los autores Pierre Bourge y Jean Lacroux.
Un telescopio refractor Carl Zeiss.

